Llevo tiempo sin escribir, muy mal hecho por mi parte. Pero he estado ocupado, es lo que tiene la vida. Hoy he visto una película que me ha tocado el alma. Una película que es tan bonita y tan bella como lo puede ser la vida misma. Y no, no es que yo haya estado falto de buen cine en este tiempo. Pero la cinta Cuentos de Tokio tiene la sutileza de mostrarte lo que es vivir. La vida cotidiana y la mentalidad diaria de las personas. La cinta en cuestión va sobre una pareja de ancianos que viajan a la capital nipona a visitar a sus hijos. Allí se nos mostrará las brechas generacionales, el fracaso de una sociedad tras la derrota por su gran apuesta bélica. Cuentos de Tokio nos muestra el distanciamiento entre padres e hijos, una sociedad herida. Enfocada en el trabajo y que asume las reponsabilidades laborales antes que las familiares. La cinta es lenta, nos muestra también las diferencias entre un entorno provinciano y un entorno en una metrópolis. Es una película sútil, donde los diálogos dicen más de lo que cuentan. Donde un travelling se asemeja a una lágrima. Donde vemos el orgullo mezclado con la decepción de los mayores.
Y creo que no puedo decir más de esta cinta. Se que es una película dificil, que no es comercial, que es lenta. Pero con un poquito de sensibilidad, con la mente abierta puede llegar albergar grandes emociones. Una película que en cuanto piensas en ella, te das cuenta que su director Yasujiro Ozu filmó la vida, tal y como es. Con sus penas y sus alegrías, con los éxitos y fracasos, con las frustraciones y las circustancias de cada cual. Cuentos de Tokio es vivir, es arte, es poesía visual. Es CINE, con mayúsculas.
Por ahondar en el drama humano, por ser un estudio etnográfico espectacular, por retratar una época y una sociedad. Por esos interiores. Por filmar una familia como si se hiciese con una cámara oculta. Por esos sentimientos reprimidos, por esa abuela ignorada por su nieto pequeño que juega con las plantas. Por los trenes y los barcos que parten hacia diversos destinos. Por la brecha entre generaciones, donde siempre los de antes se ven mejor que los de ahora. Por que se me saltan las lágrimas redactando este texto.
Ayer por la noche vi Las Brujas de Zugarramundi y la verdad es que aunque bien hecha y muy divertida, no me convenció. Demasiada misoginia en barra y con ese tipo de cosas no puedo. No se si Alex de la Iglesia pretendía hacer una parodia de los roles de género y usarlo a modo de denuncia o si simplemente ha rizado el rizo con los estereotipos de la lucha de sexos. Tengo realmente sentimientos muy encontrados con esta película. Me encanta su ambientación lovecraftiana, me encanta la calidad de sus escenas de acción. Me encanta que un producto de 6 millones de euros sea una cinta con grandes dosis de acción y muy bien filmada. Me encanta que en España se atrevan a realizar películas que no son la típica comedia de sal gruesa o el típico dramón y me parece muy interesante esta particular versión de Abierto hasta el amanecer de Robert Rodriguez a la dirección y Quentin Tarantino al guión.
Pero el mensaje de las mujeres que van por libre, que solo quieren hacer su vida y tener los mismos derechos e ir contra los privilegios, resulta que son todas unas brujas, me parece muy mal. Y que para ello se use la excusa de los divorcios como herramienta y arma para desmontar y atacar todo el movimiento feminista, hace que me sea muy dificil que termine de gustarme la película. Lo siento pero no puedo con ello.
Y no es que el esquema de aventura que plantea Alex de la Iglesia sea malo. De hecho es un gran esquema y un gran guión. Está visto si, pero da igual, lo que importa es como lo cuentes. A fin de cuentas grupo de atracadores que huyen con el botín y luego se topan con una situación de riesgo (paranormal en este caso) que les pone a todos en peligro y deben cooperar es un esquema que a John Carpenter le funciona muchas veces. De hecho es un gran esquema, el de crear equipo y en conjunto resolver las dificultades. Pero a fin de cuentas, si yo me hubiera encargado de hacer la cinta, la habría titulado El Akelarre de Zugarramundi, enlazando así con el único proceso inquisitorial sobre brujería que ha habido en España, y que posteriormente el Santo Oficio investigó y analizó las irregularidades y teniendo en cuenta la época y la mala fama de la inquisición, de casi 200 acusados, solo murieron 6 personas. Si suena dura, y de hecho es duro, pero comparemos con las cacerías de brujas del resto de Europa o con el famoso caso de Salem, con procesos de centenares de personas quemadas. Y en el caso español es la excepción este caso, no la norma. La Inquisición siempre fue un arma política para defender intereses de la corona y controlar el grueso de cristianos viejos frente a desviaciones hacia el luteranismo, islamismo o judaismo. No se persiguió la brujería por que el Santo Oficio afirmaba que eran tonterías y que no existían.
Volviendo a la película, y como la habría realizado yo y ojo a partir de aquí hay Spoiler. Primero, la hubiera titulado el Akelarre de Zugarramundi, hubiera hecho que en vez de un hombre divorciado y su colega, sea una familia en paro la que decide pegar el palo. Quizás que uno de sus acompañantes sea una chica y que la traición al Akelarre por uno de sus miembros la haga un chico. Está bien que sea una villana. De hecho eso es algo original, simplemente hubiera puesto entre el Akelarre una gran diversidad de sectarios adorando a Shub Nigurath y que el grupo de atracadores, incluso uniéndose a los policías que les persiguen tengan que hacer frente a los sectarios y que la cinta de un giro pero muestre la unión de las personas contra quienes pretende destruir el mundo. Y no una charada de hombres contra mujeres.
Aquí se acaba el spoiler. Pero eso me toca la huevada y mucho el tema de guerra de sexos. No hay guerra de sexos, hay humanidad que tiene que convivir y trabajar codo con codo. Y por desgracia la mitad de esa humanidad está condicionada por una serie de privilegios que se han ido conformando a lo largo de los años y que ya es hora de solventar, atajar y eliminar. Por eso me siento decepcionado con esta película. Si decepción es la clave. Por que podría haber sido una gran cinta de horror lovecraftiano, donde un puñado de desgraciados puteados por la crisis tienen que hacer de improvisados héroes y salvar a la humanidad, acaba siendo una machada pura y dura.
Desconozco cual era la intención de Alex de la Iglesia. Y quiero creer que es una burla lo que ha pretendido hacer, pero creo que el horno no está para bollos como para hacer las cosas de esta manera. Posiblemente me pongan de vuelta y media con esto. Pero creo que es una realidad que hay que evidenciar. En verdad es fácil crear historias de acción y aventuras (en sus múltiples variantes) con personajes femeninos en roles protagónicos y con roles importantes. Eso no le va a restar calidad a la obra y además lanzas el mensaje de conciencia por la igualdad. Pero en fin esto es con lo que nos encontramos. Una pena. Eso si lo que más me ha gustado de la película es la aparición de Carlos Areces y Santiago Segura.
Hace 11 años compré para Play Station 2 el título No Ones Lives Forever un First Person Shooter ambientado en los años 60 donde encarnas a la valiente agente Cate Archer, operativa de Unity, una agencia de espionaje para salvar al mundo del terrorismo y de los supervillanos que amenazan con conquistarlo.
Tras una serie de asesinatos a varios agentes, solo queda disponible nuestra protagonista que deberá salvar al mundo de la peligrosa organización terrorista HARM. El juego está muy influenciado por la estética psicodélica de los 60 así como en el mundillo cinematográfico de 007. Para superar los diferentes obstáculos, Cate Archer contará con un amplio arsenal de armas donde se incluyen pero no se limitan a pistolas, revólveres, subfusiles, rifles de asalto, rifles de precisión etc etc. Así mismo tendrá una amplia variedad de gadget camuflados en útiles de tocador y diario. Por ejemplo un soplete camuflado en un mechero. Un garfio camuflado en la hebilla del cinturón. Una ganzua camuflada en una horquilla para el pelo etc etc.
Archer deberá enfrentarse no solo a los terribles enemigos que la acechan si no también al sexismo implícito en su organización que la utiliza como última baza y la minusvalora por su género. Evidentemente Cate Archer prevalecerá ante todas las dificultades y saldrá victoriosa con su indómito caracter contra las fuerzas del mal.
En cuestión de gráficos en ps2 dejan que desear, teniendo en cuenta títulos de la misma época que se lo comen con patatas, por ejemplo el Metal Gear Solid 2. No obstante no deja de tener un tono cartoon y caricaturesco que lo hace sumamente divertido. Su jugabilidad es buena pero es bastante dificil, ya os digo que en 11 años ayer fue la primera vez que me lo pasé, muchas misiones de sigilo donde es relativamente fácil que te descubran, en cada escena no hay puntos de salvado hasta que es superada. Y aun jugando en fácil los enemigos no son idiotas, vendrán con compañeros, se cubrirán, te dispararán con diversos tipos de munición.
Al contrario que otros shooter, este profundiza en el guión y no es una triste excusa para caminar entre una lluvia de fuego, disparando desde la cadera y sembrando la muerte y destrucción como arcangel vengador entre tus enemigo. No, Cate Archer tiene muchas líneas de diálogo, hay misiones que son simplemente de ir a un sitio y charlar con alguien o recojer pistas (las que menos) y en las cinemáticas (de la misma calidad que el resto del juego) hay numerosas conversaciones y diálogos. De hecho a lo largo de la trama si no irrumpimos a saco en una zona podemos escuchar conversaciones hilarantes entre los esbirros o los civiles del lugar. Por ejemplo un romance entre esbirro y cabra, dos científicos amándose en un almacén, miserias de la vida del esbirro, conversaciones conyugales, patéticos intentos de ligue, venta de monos, conversaciones sobre pubs de moda etc etc por no olvidar una conversación sobre The Beatles en un pub de Hamburgo.
En resumen un título divertido, entretenido, endiabladamente dificil y que he disfrutado muchísimo y que me siento muy orgulloso de haberlo superado por una vez. Por cierto, se me olvidaba comentar que en la versión de ps2 añadieron una serie de misiones extra donde nos contaban un poco sobre el pasado de Cate Archer como ladrona de guante blanco, y que en la edición que compré venía con un cd con la banda sonora del juego que aun conservo.
Me gustaría conseguir para pc el No Ones Lives Forever 2 para ver que más avatares le ocurren a nuestra valerosa agente protagonista, una lástima que no siguieran con la franquicia por que la verdad prometía bastante.
Con motivo de la Fiesta del Cine acudí atraido por el colorido trailer a ver el filme del reputado Wes Anderson aunque este ha sido el primer acercamiento a su filmografía quiero ver más obras suyas por que joder es muy puto amo y muy inteligente en la dirección y guión de esta cinta.
La película se desarrolla principalmente en el Grand Hotel Budapest de un ficticio país de Europa Central, podría ser perfectamente la República Checa, Hungría etc etc durante los años 30, la época del auge de los fascismo y la antesala a la 2º Guerra Mundial, y en este ambiente de convulsión y alta sociedad, preciosismo y contrastes, Wes Anderson nos presenta su monumental comedia negra llena de incorrección política donde nos cuenta las aventuras de Mesie Gustave, un estirado y muy bien conectado conserje del Gran Hotel Budapest personaje genialmente interpretado por el grandioso Ralf Fiennes, este perpetuamente acompañado de su fiel aliado y pupilo Zero Mustafá, el mozo de portería, encarnado por un sorprendente y desconocido Tonny Revoloni. Ambos se verán embarcados en una divertídisima y genial aventura coral repleta de personajes carismáticos, extravagantes, excéntricos y divertidos interpretados por un reparto en estado de gracia.
A esto se le suma una dirección minuciosa que lleva acabo Wes Anderson con un guión propio sumamente original e inteligente. La dirección artística y de fotografía son otros de los grandes puntos fuertes de la cinta, pues mediante golpes cromáticos logras identificar visualmente escenarios, personajes y situaciones, dándole todo una estética absurda y digna de una caja de juguetes a esta preciosa tragicomedia con numerosos golpes de humor brillantes e inteligentes. Otra de las ideas acertadas de Wes Anderson, es que en esta historia contada a través de diversas épocas, para cada una de ellas utiliza un formato de cámara diferente dándole un carácter único a cada punto de la trama.
No he visto nada de este autor antes salvo el corto Hotel Chevalier que me resultó bastante interesante, por lo demás estoy deseando profundizar hondamente en la filmografía de este autor y lo considero un firme candidato para arrasar con su película en los Oscars del año que viene ya que objetivamente es una de las mejores películas que he visto en años y una de las comedias más inteligentes de las últimas décadas. Muy bien filmada, mejor escrita, perfecta convinación de partituras con escenas, siguiendo cada toma el ritmo de la música. Un elenco actoral maravilloso con un Ralf Fiennes magistral, un Tony Revoloni ingenuamente sorprendente y divertido sin olvidar a la joven irlandesa Saoirse Roman como la inteligente Agatha.
En resumen un conjunto muy divertido e inteligente que funciona bastante bien y que si usted es tan inteligente o más inteligente que un tubérculo le gustará. Lo triste de esta película y lo que menos me gustó fue que en la sala de cine cuando nos fuimos parecía que mi grupo eramos los únicos espectadores que habían disfrutado, entendido y reido con esta magistral comedia. Acabo de descubrir a otro director fetiche del cual quiero visionar su filmografía al completo.
Ayer volví a ver esta película bélica de la Guerra de Vietnam, un terrible conflicto que azotó la península de Indochina durante 20 duros y largos años donde en un primer momento los vietnamitas luchaban por su independencia frente a los franceses tras la 2º Guerra Mundial en el marco de los procesos de descolonización y posteriormente tras dividir el país en 2 siendo el norte pro soviético y el sur pro estadounidense por reunificar el país.
La película cuenta el primer enfrentamieto bélico trascendente entre tropas del U.S Army, concretamente el 7º regimiento de caballería, encuadrado en la 1º división de caballería contra tropas del ejército de Vietnam del Norte concretamente los regimientos 33º y 66º e irregulares del Vietcong del batallón H15. A esta batalla se la conoce como Ia Drang en las cuales las tropas estadounidenses trataban de impedir la invasión de Vietnam del Norte a su aliado Vietnam del Sur.
La cinta en si misma está basada en el libro We where soldiers once... and young escrito por el actualmente general de dos estrellas Harold Gregory "Hal" Moore junior, que comandó con el rango de teniente coronel al regimiento en la batalla. Su otro coautor es el periodista texano Joseph L Galloway que estuvo cubriendo la batalla. No he tenido la oportunidad de leer el libro, pero me gustaría hacerlo por que la verdad pinta realmente interesante.
Sobre la película está dirigida por Randall Walace y protagonizada por Mel Gibson en el papel del oficial al mando y Barry Peppers en el papel del periodista, también destacan Madeleine Stowe como Judie Moore esposa del personaje de Mel Gibson y Sam Elliot como el Sargento Mayor Basil L Plumley.
Honestamente se trata de un muy buen filme bélico y me ha sorprendido que no se satanizase ni se demonizase a los vietnamitas, es más se les muestra como soldados valientes, tenaces y decididos combatiendo por defender sus hogares, sus casas y su país frente a una invasión extranjera. Mientras que a los soldados estadounidenses se les muestra como personas que están ahí en cumplimiento de su deber pero que ante esta situación límite el deber se difumina y pasan a luchar por su propia supervivencia y la del compañero que tienen al lado.
La película nos cuenta ambos lados de la batalla y como ambos comandantes tratan de vencer al otro en este mortal juego de ajedrez. Aunque las tropas de Vietnam del Norte atacaron con muchísima fiereza, disciplina y tenacidad, el apoyo aéreo de las tropas estadounidenses permitió resistir contra las fuerzas del Vietcong y lanzar un contrataque que rompía sus líneas y les daba la victoria.
La documentación de la película es bastante acertada tanto en tema de uniformes como de armamentos, podemos ver los helicopteros Bell UH-1 Iroquies, los aviones de ataque a tierra Douglas A-1 Skyriders entre otros. Muestra escenas bélicas al nivel de Salvar al Soldado Ryan en cuanto a crudeza y se nota lo bien empleado de su presupuesto de 75 millones dólares en la recreación de la batalla. Lo que más me ha gustado de la cinta es que a pesar de su tono patriótico es el respeto y la admiración con la que se han mostrado a los vietnamitas, a fin de cuentas esa gente luchaba por su país y los estadounidenses estaban en una acción "policial". También me ha parecido muy carismática la figura del veterano Sargento Mayor Basil L Plumley, impertérrito en mitad del combate con su pistola Colt M1911, su parche de veterano de la 82º aerotransportada de la II Guerra Mundial y el trato de respeto y sabiduría hacia el resto del regimiento. Me quedo con el diálogo que tiene con el personaje del periodista en medio de la batalla. El sargento le tiende un M16 y el periodista le responde "No soy un combatiente" a lo que el sargento le replica "Me temo que hoy eso es imposible, hijo".
Si el libro es tan riguroso como la película y trata con tanto respeto a las tropas vietnamitas sería para mi un gustazo leermelo. En resumen una buena película bélica para los incondicionales del género.
Siempre me hasn gustado los videojuegos. No me considero un super gammer pro por que no lo soy. Pero es una aficción que me gusta bastante, perdí hace mucho la cuenta de los títulos que me he pasado a lo largo de los años. Muchos de ellos los he rejugado bastantes veces pero hay 3 en concreto que son mi talón de Aquiles en el sentido de haber sido incapaz a lo largo de años de superarlos. Empezemos.
El primero de todos es Final Fantasy VIII. Lo conocí al poco de salir y tenía mi copia pirata en psx. Hablar de este título es redundar sobre un mismo tema. Clásico del JRPG, toda la parafernalia de Square Enix y es un juegazo con una gran trama, personajes carismáticos, banda sonora orquestal estupenda y con unos gráficos muy buenos para la época que era. Recordemos que el juego tiene 16 años y para los medios que había daba un trabajo realmente pulido. El caso es que yo llevo pues 14 años sin pasarme el juego. En un primer momento por que se nos rompió la psx, luego lo compré en 2003 original en Carrefour y desde entonces pues me daba por intentar pasarmelo a cada verano (no todos los veranos) pero maldita sea no paso del disco 4º. Ni usando guias ni nada, en las peleas me dan la del pulpo, no soporto el minijuego de las cartas ni la mecánica del Final Fantasy de tener que pasar muchas horas dando vueltas y matando bichicos para subir de nivel y poder darle de ostias al malote gordo. Sea como fuera, el aburrimiento se acaba haciendo presa de mi y dejo el Final Fantasy VIII ahí abandonado, no se si me lo llegaré a pasar alguna vez pero ahí lo tengo original.
Baldur´s Gate II lo compré en la misma época que Final Fantasy, lo compré por 20 euros en un cybercafé que también vendían rol y Warhammer llamado Avalon y bueno, es una puta maravilla. Recuerdo con mucho cariño la época en la que tenía 15 años. Tardes jugando a Warhammer como un descerebrado fantasía épica en vena y mis primeros pasos como jugador de rol así como mi primer acercamiento a la obra de Poe y Lovecraft. Nostalgia adolescente a parte. Baldur´s Gates supuso mi primer acercamiento con los WRPG y con dragones y mazmorras. Y nunca me lo he llegado a pasar, al principio lo dejé por que me aburrió, pero ahora me ha pasado 3 veces si 3 veces que cuando he estado a punto de llegar al final me ocurren desgracias que me impiden jugar. Por ejemplo se me quema el ordenador, se me cae Windows y tengo que formatear y reinstalar el Sistema Operativo etc etc. Nunca he sido capaz de pasarmelo y tengo miedo de instalarlo vaya a ser que colapse el ordenador de nuevo pero en fin espero poder superarlo algún día.
Silent Storm es mi última espinita clavada. Un juego que mezcla estrategia por turnos y RPG ambientado en la 2º guerra mundial. Dos amplias campañas para jugar con ambos bandos de la guerra, creación de personaje principal, un carismático grupo del que escoger a tu pelotón y lo mejor es la gran variedad de entornos donde todo puede ser destruido. Este juego ruso del año 2003 supone muchas horas de entretenimiento pero al final siempre acabo dejándolo o encontrándome una misión demasiado dificil y dejando el juego. Ahora me lo he vuelto a instalar y a ver si me lo paso de una puñetera vez con los Aliados, después lo intentaré con el Eje a ver como me sale, pero en fin mientras tanto aquí sigo.
Una de las cosas que más me facinan de los juegos de rol, es su enorme capacidad de fomentar el trabajo en equipo, la cohesión y la formación de grupos así como la colaboración de diferentes personas para salvar y solventar una serie de dificultades y poder cumplimentar un objetivo. Esto lo extrapolo personalmente hacia el cine, los videojuegos, los comics y la literatura y la verdad es que siento particular debilidad hacia las obras que nos hablan de un grupo de héroes y heroinas que deben unirse para poder salvar y superar una serie de escollos.
No critico las películas y obras de héroinas y héroes duros y solitarios que imparten justicia de forma implacable, pero la verdad me causa mucho más entusiasmo Los 7 Samurais que Yojimbo, ambas del maestro Kurosawa. Puedo seguir con más obras que emplean esta dinámica. Star Wars sin ir más lejos y ver el grupo que forman Han, Leia, Luke y Chewie contra el Imperio. También podemos mirar el Señor de los Anillos al ver como se conforma y une la Comunidad para enfrentarse a Sauron. La tripulación del Enterprise en Star Treck o la de la Normandía en la saga Mass Effect. Los Vengadores y la Patrulla X, la tripulación de la Serenity. Los 7 Magníficos, Los 3 Mosqueteros y los viajeros camino a Lordsburg en La Diligencia. El grupo que forman los desesperados antihéroes de Grupo Salvaje o como John Wayne, encarnando al Sheriff John T. Chance en Río Bravo y el grupo heterogéneo que conforma para defender a su ciudad. Así mismo cabe destacar a Los 12 de Patíbulo con Lee Marvin haciendo de Mayor Reissman a la cabeza, la defensa de la comisaría en Asalto al Distrito 13 o la película El Fuera de la Ley de Clint Eastwood. Tampoco puedo olvidar al Capitán Alatriste y a su buen nutrido grupo de amigos que siempre están dispuestos a llevar acero extra a los peligros y problemas.
Considero que en la vida es muy necesario trabajar en equipo, vivimos en sociedad y la mejor forma de hacer que esta funcione es fomentando el compañerismo, como todo el mundo a pesar de sus diferencias pueden aprender a poner de su parte y usar sus dones, talentos y habilidades para hacer marchar un proyecto y llevarlo a buen puerto. Los ejemplos que he puesto antes son perfectos de este tipo de circustancias y sinceramente prefiero mucho más la exaltación del trabajo en grupo (respetando la individualidad de cada uno por supuesto) que al héroe solitario. A fin de cuentas, tanto James Bond como Conan acaban teniendo que recurrir a sus amigos para poder derrotar a las fuerzas del mal. Lo mismo le pasa a Indiana Jones e incluso Harry el Sucio tiene compañeros y Beatrix Kiddo tiene que buscar quien le forje la katana en su solitaria venganza.
Los juegos de rol en definitiva son eso, un potenciador del trabajo en equipo. Independientemente de los personajes que se hagan a mi me gusta tener mentalidad de ver que puede aportar mi personaje al grupo y que necesita el grupo independientemente del juego. Creo que esto luego te puede beneficiar en tu día a día a la hora de hacer un trabajo o investigación académica o a la hora de desempeñar un puesto de trabajo y estar a bordo de un proyecto. Lo considero algo sumamente util y necesario para las personas y por desgracia no se suele potenciar hasta bien tarde y más teniendo en cuenta que vivimos en una sociedad que fomenta la competición más absurda y conflictiva en enfasis de una supuesta productividad. Pienso que es algo que se debería potenciar junto a las dinámicas de grupo, eso nos haría vivir mejor en sociedad y sin tener que renunciar a nuestras individualidad que también son sumamente necesarias para darle diversidad a los conjuntos y sociedades.