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jueves, 27 de octubre de 2016

El fin de los mitos y los western crepusculares. Un comentario al trailer de Logan.

Es cierto que la Patrulla X ha sido bastante maltratada al ser llevada al cine en la mayoría de los casos. Dos primeros filmes pasables, una tercera película rematadamente mala. Un reboot muy decente con una secuela notablemente bien hecha y para acabar un cierre irregular con Apocalipsis. Paralelamente hemos tenido la película de Deadpool y las de Lobezno, siendo estas dos últimas bastante criticadas por los colectivos fans y no teniendo demasiada aceptación. Y sin embargo el cierre de todo esto, la película de Logan me llama notablemente la atención frente a la calidad irregular de la saga.

Me explico. El trailer es una pieza de apenas dos minutos donde suena la canción Hurt de Trent Reznor pero interpretada por el gran Johnny Cash. Quizás su voz desgarrada, sabia y anciana junto con su poderosa letra han hecho que preste atención a este trailer. Así mismo las imágenes que nos muestran sugieren un universo de ficción donde el mito de los superhéroes ha sido desterrado y arrancado. Ya no hay héroes ni heroinas. Nadie estará en la brecha para salvar a la humanidad. Y en medio de este tono crepuscular, el viejo Logan deberá hacer lo correcto.

Logan es muy probable que esté inspirada en el magistral cómics de Mark Millar The Old Logan, donde el ya mencionado personaje recorre unos Estados Unidos desbastados donde el mal ha vencido y quienes defendían el bien y la justicia han resultado muertos y desbandados. Entiendo que por los problemas de derechos entre Fox y Disney no harán algo idéntico. Pero si se mantienen leales al espíritu del álbum, espero y deseo que salga una película maravillosa.

Y tengo muchísimas ganas de ver esta película porque me encantan las historias de este tipo. El fin de los mitos, la caída de los sueños, los héroes en retirada, las oportunidades perdidas y los errores acumulados. Ya reseñé en este blog la estupenda Lancelot du Lac de Robert Bresson pero esta temática no es solo inherente al fin del Mito Artúrico o a una eventual distopía de un mundo de superhéroes. Esta temática también es muy importante y queda muy marcada en otro mito contemporáneo que es el del Western.

Sam Peckimpah es el que mejor plantea, con su lírica audiovisual, estos momentos en su cine. Son especialmente reseñables en este caso las magistrales Wild Bunch y Patt Garret & Billy The Kid.  De esta última me gustaría señalar la siguiente escena, donde Peckimpah trata con un lirismo, un cariño y un respeto, la muerte de un personaje secundario con la música de Bob Dylan de fondo.
También es de destacar en Grupo Salvaje como esa temática de la amistad traicionada y el mito caido acompaña a toda la película, incluyendo su brutal climax en una horda de destrucción en medio de la amistad más cercana al amor que se ha visto en el cine. Peckimpah no fue el único ni fue el primero en tratar esta temática del mito que finaliza. Ahí estaba John Ford y su buen amigo John Wayne con la magistral The Man Who Shot Liberty Valance. En esta película, filmada en blanco y negro, se nos muestra como una época y un mito se agotan. Y es que la verdad que venían tiempos donde el cine dejaba de ser tan inocente. Ford lo sabía y era consciente y así lo retrató. Retrató un western de un villano terrible y de dos hombres honestos. Uno que viene del mundo urbano con leyes y reglas y otro de la frontera acostumbrado a la crueldad cotidana del Oeste. Este último, Tom Doniphon interpretado por John Wayne, es el personaje que más triste y meláncolico me resulta. Pues siendo consciente de que su tiempo se ha agotado, de que su fin está cerca y ya no tiene lugar en este mundo, decide aún así hacer lo correcto, aunque de esta forma se condene a sí mismo, a sus ilusiones con la persona que ama, a su futuro y a todo. Ford también toca esta temática crepuscular en The Searcher. Esta vez John Wayne encarna a Ethan Edward, que durante 8 años cabalgará el odio por todo el Oeste y como esa búsqueda le destruirá y le alejará de todo vínculo y cualquier estabilidad. Y es que John Ford lo tenía claro. El oeste es un mito, los mitos solo existen en el imaginario colectivo, pero en cuanto rascas un poco dan lugar a la colección de genocidas, asesinos y personas terribles que encumbraron esos mitos.

Queda por hablar de un último hombre en esta disertación y es de Clint Eastwood en la tenebrosa y ominosa Unforgiven. Aquí vemos la verdadera cara del Oeste. Quienes formaban ese mito con el que se ha forjado los EEUU y como se ha forjado gran parte del imaginario colectivo actual. Y Clint Eastwood lo muestra sin piedad y sin escrúpulos bajo la figura de William Muny. Un bandido, cazarrecompensas y criminal. Que aunque busque la redención y el tratar de vivir de forma digna, al final su propio pasado y sus peores instintos saldrán a relucir.  Unforgiven es la esencia de lo que supone el fin de un mito, el mostrarnos que los peores capítulos de la Historia los forjaron hombres como William Muney, canallas despiadados que no les temblaba la mano en masacrar al prójimo y en arrasar con todo.

Y tras todo este largo texto, concluyo que si Logan se mantiene en unos postulados cercanos a estos. Aunque tenga un final feliz, aunque el héroe alcance la redención, aunque culmine felizmente sus asuntos, la película será un buen título. Pero sobre todo, ruego porque tengan seriedad en la filmación de esta película y en el tratamiento de algo tan serio y tan profundo como es el fin de un mito.

sábado, 13 de agosto de 2016

Batman: Asalto en Arkham.

Tras el reciente chasco que ha supuesto Escuadrón Suicida de David Ayer, las tintas se han cargado contra esta burda adaptación de este título de DC Comics. Ayer ha planteado la cinta como un 12 del Patíbulo descafeinado, donde se recluta a un grupo de criminales convictos con aptitudes especiales para misiones secretas muy peligrosas. La cinta acaba resultando un frívolo festival de la licra con personajes desaprovechados, trama bastante previsible, una banda sonora escogida de tus canciones favoritas de YouTube en bucle y una fotografía con muchos colorines brillantes. Se insiste en la película sobre que malvados son los protagonistas una y otra vez, para al final resultar ser una panda de antihéroes con vínculos de solidaridad entre ellos en absoluto justificados.

En resumen, una película floja en todos los sentidos que se salva exclusivamente por las actuaciones de Will Smith y Margott Robie. Comentando el pobre, aunque ciertamente entretenido producto. Llegué ante Batman: Asalto en Arkham, una cinta de animación sobre el Escuadrón Suicida y sus arriesgadas misiones. El espíritu de 12 del Patíbulo seguía ahí, sin embargo la película alcanza una identidad propia en muchísimos sentidos y en una duración menor, lograba introducir a todos los personajes, el por qué de la misión y profundizar en las relaciones entre estos.

La película comienza planteando el conflicto que tiene Amanda Waller con Enigma, no ha podido eliminarlo y Batman lo ha encerrado en Arkham. Por ello requiere al grupo de villanos para poder recuperar la información de Enigma y deberán infiltrarse en Arkham. Waller se muestra despótica y tiránica, proteger los secretos de EEUU no tiene coste suficientemente elevado y tratará de hacer todo lo posible para tenerlos a salvo.

A modo de títulos de crédito iniciales se nos presenta a los personajes que formarán parte de esta misión y las instrucciones que se les dará para completarla. Si fracasan, desobedecen o son capturados el castigo es la muerte. Si triunfan se reducirán sus condenas. Con esta premisa la película parte y nos conduce a este grupo de villanos a esta aventura cargada de peligros y de emociones.

Las escenas de acción están animadas con bastante calidad y buena labor de animación. Son fluidas y flexibles, bien animadas y sin recursos pobres para solventar los problemas. Los diseños de los personajes son únicos y característicos. Me gustaron especialmente el de Harley Queen que con la expresión de sus ojos logra dar auténtico miedo y crear desconcierto y el de Capitán Boomerang con su gesto sardónico de australiano del infierno. La química entre personajes es genial, muestra lo que son un grupo de villanos obligados a combatir codo con codo por las circustancias. Muestran sus sentimientos egoistas y su deseo de escapar y supervivencia.

La película consigue ser un conjunto muy digno y bien resuelto, en su corta duración presenta a los personajes, sus motivaciones y la trama. Así mismo las diferentes tramas secundarias están bien entroncadas y logran resolverse todas y cada una de ellas con acierto.

Si os dejó mal sabor de boca El Escuadrón Suicida, la dirección de Jay Oliva e Ethan Spaulding no os desfraudará en Batman: Asalto en Arkham. Aunque con el pequeño matiz de que Batman es un secundario de la trama, siendo los protagonistas absolutos los miembros del Escuadrón Suicida.

Una película absolutamente recomendable.