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miércoles, 14 de septiembre de 2016

Crítica a Los Hombres Libres de Jones.

El director Gary Ross presenta un correcto drama sobre la Guerra de Secesión Estadounidense. Parece que al otro lado del Atlántico, las heridas del conflicto civil no terminan de cerrarse y el rebrote de racismo y de muertes violentas de personas negras a manos de agentes de la ley, así como las revueltas del año pasado de Baltimore evidencian estas tensiones creadas.

Free State of Jones da una cuidada mirada a esta bruma de la Historia, como decía Braudel. Se trata de una anécdota que apenas altera el curso de la Historia y que sin embargo es una aventura que merece ser conocida y que merece ser contada. La rebelión del condado de Jones no supuso un vuelco en la guerra y a nivel de resolución no dejó de ser un apéndice, no obstante se suma a la larga lista de lucha por los derechos sociales y civiles en los Estados Unidos. Y es que la rebelión del Condando de Jones fue protagonizada por la masa campesina y la masa esclava liberada y estos hombres y mujeres se alzaron en armas contra un gobierno aristocrático que mandaba a los pobres a luchar por el derecho de los ricos a tener a esclavos.

Free State of Jones muestra una cuidada ambientación de la época histórica y se suma a Cold Mountain a mostrar la figura del desertor rebelde con ganas de ir a su hogar y acabar con la locura. Matthew Mcconaughey encarna a Newton Knights, el peculiar héroe de esta odisea. Un hombre asqueado de la guerra que decide desertar y que siembra el sentimiento de desidia ante la guerra entre sus compañeros. No obstante al ver las injusticias y verse en búsqueda y captura, el mismo decide volver a emprender la lucha por una causa en la que cree. Recuerda demasiado al detective Rust Cohle en True Dective, al darle el matiz de héroe taciturno, oscuro y de profundo estoicismo.  Gugu Mbatha-Raw, la contra parte femenina de McConaughey, interpreta a una esclava sanadora que además se sumará a la rebelión del Condando de Jones, correctamente interpretado y primera vez que veo a esta actriz en pantalla.

La fotografía se muestra correcta en todo momento, no es que haya un especial juego de encuadres y luces, no obstante si predominan los primeros planos emotivos sobre tal o cual personaje. Si es reseñable como se muestra en colores cálidos los momentos de romance con tonos más fríos en los momentos de tensión. La música sin embargo apenas destaca, no es una de esas bandas sonoras a recordar, ni chirría ni te hace tararear.

Aunque la película no destaca por su dirección, si mantiene el ritmo en general y el trabajo de Matthew McConaughey hace que la película avance. Veo un error en la cinta el introducir una trama paralela en un descendiente del protagonista y como un siglo después tiene que lidiar con los tribunales racistas del Estado de Mississippi.

Quizás la película también peque de cierto tono documental para una historia de tanto calado humano, en vez de apostar más por el drama épico, la película se esfuerza en ser pedagógica y agradezco ese esfuerzo, pero esa pedagogía debería de ser sutil y no ser tan obvia y a costa de restarle ritmo a la película.

Sin embargo me parece todo un acierto de casting, al mostrar las batallas que se suceden a lo largo del Condado de Jones, como se entremezclan hombres y mujeres, blancos o negros, evidenciando que esta lucha y esta revuelta no era cosa solamente de un solo hombre, si no que era un trabajo plural y en comunidad. Siendo de agradecer el poder presenciar a personas negras y blancas luchando codo con codo y a hombres y mujeres empuñando los Colt Navy y los mosquetes de chispa contra quienes iban a quitarles el trabajo de sus tierras.

Aunque oportuna y necesaria y bien hecha. Free State of Jones acaba siendo más un proyecto para personas curiosas de la Guerra Civil Americana, fans de McConaughey y personas interesadas en movimientos civiles. No obstante a mi personalmente me agradó sobradamente, aunque reconociendo los defectos de la cinta.

sábado, 8 de marzo de 2014

8 de Marzo, día de la Mujer.

Más de un ser vivo (por clasificarlo de alguna manera) clamará hoy diciendo de lo injusto que es que haya un día de la mujer, que eso es algo desigual, que tendría que haber un día del hombre etc etc. Este tipo de ser vivo será de la misma categoría moral de los que cuestionan las leyes frente a la violencia de género, la misma escoria con tufo a armario viejo que hace mucho tiempo que no le da el aire.

Es muy necesario, por desgracia, que exista tal día, que por que ahora en Occidente tengan derecho a voto, no implica que se tengan que aguantar abusos sexuales, tocamientos, gritos por ir vestidas (cada cual que se vista como le salga de sus genitales) por no hablar de la desigualdad laboral, de la desigualdad salarial, a que pese muchas están preparadísimas para llevar las riendas de cargos directivos son ninguneadas por su condición. En serio ¿cómo una persona que se considere racional y que viva en el mundo actual piense que la mitad del género humano es por definición inferior? Pero ahí están y encima exigen respeto por sus ideas.

Hoy no es el único día para reivindicar esto, aunque de pie a entradas de blog como esta y a mucha cartelería, manifestaciones y un largo etc. Todos los días del año son día para reivindicar una lucha justa por la igualdad humana, ya está bien de aguantar paternalismos contra personas adultas y plenamente capaces y conscientes de si mismas, ya está bien aguantar la decisión e imposición de otros sobre la vida de las mujeres, del ninguneo sistemático de la Historia, de la violencia y de las violaciones, del pisoteo sistemático de derechos.

Ahora mismo y con la actual crisis económica que vivimos, el retroceso de derechos y libertades es cada vez más obvio y si a mi como hombre heterosexual me afecta, no quiero pensar en lo terrible que debe ser para las mujeres en el sentido de la ilegalización del aborto, la reforma laboral haciendo que los criterios para despedir a alguien sean totalmente arbitrarios, incluyendo el que una mujer decida ser madre, por no olvidar los sueldos bajísimos y el perfil profesional que pide "buena planta" forzando a ser maniquíes de tiendas de moda. Ya está bien de tratar a la mujer como un objeto y mero adorno, ya está bien de ningunear a la mitad de la humanidad por unos criterios desfasados y recalcitrantes.

Hoy y todos los días del año hay que luchar por la igualdad y en contra de la criminalización de las victimas, del ninguneo, del patriarcado, del pisoteo sistemático de opiniones y derechos.

La lucha que hicieron visible las sufragistas hace 100 años sigue a día de hoy totalmente activa y de rigor, y recordar que esto no consiste en pisotear a la otra mitad, consiste en que ambas mitades sean totalmente libres e iguales y sin ningún tipo de intromesiones o prejuicios.